jueves, 27 de febrero de 2025

Si lo pido, ¿Se cumple?

Y que tiren de mi pelo, mientras me meten la lengua en la boca. Como dos animales luchando por la supervivencia, así estamos enfrentados, tú me agarras, yo me dejo cazar.
Muestro las garras, aún cediendo, no te será tan fácil doblegarme. No soy presa fácil, y el cazador se lo tendrá que trabajar.
Pero, bajo la guardia e inmovilizada, pruebo de tu mano el castigo, y a cuatro patas empiezas a contar.
Hasta diez se van sucediendo; descansas, y tu mano arde, pero sigues con la cuenta, y otros diez van detrás. Así hasta cien.
Tu mano dolorida, mi culo ardiente; y en mi cara, mantengo una sonrisa desafiante.
Aún quiero más.....

miércoles, 26 de febrero de 2025

History of my life

I want to cut myself again
To eliminate this pain,
As if the skin knew
How to heal what the heart cries.
Each line on my body
Is a cry that did not come out,
A trace of what I was
And what the world forgot.
But I know that the wound
Does not extinguish the inner fire,
Nor does the edge of steel
Silence the voice of fear.
I wish that by cutting
The sadness would melt away,
That in the blood all this bitter heaviness would be carried away.
However, when I look
At each marked scar,
I see that the skin whispers
That the fight is not over.
It is not the edge that is the answer
Nor the cut the solution;
It is self-love
That soothes the heart.
I want to cut myself again,
But I know that there is another path,
One where the light awaits
And love is true.

sábado, 14 de julio de 2012

Cuentos de lo Absurdo - La Maceta Suicida


Erase una vez, en una ventana de una casa normal, una maceta que nada raro tiene, pero que posee una extraña afición, y es la del gusto por saltar desde la ventana al suelo de la calle. En si no hay problema en que la maceta le guste hacer puenting, lo grave es que en vez de  aterrizar en el suelo, acaba cayendo sobre las cabezas de las personas que en ese momento transcurren por debajo de la ventana, causando un leve percance.
Los dueños absortos por los hechos, no hayan explicación coherente al porque de tal extraño fenómeno, y lo único que ellos podían hacer para evitar futuros accidentes, es retirar de la ventana a la maceta. Para ello, situaron a esta en una de las habitaciones interiores, sin ningún contacto con el exterior.
Durante una semana, los días sucedían en la mas tranquilidad monotonía y sin sucederse artercados, y pensaron que ya los días de lanzarse al vació de la maceta habían acabado. Pasaron así seis meses de tranquilidad absoluta, los dueños quisieron dar una tregua a la maceta y volverla a colocar en la ventana. No pasaron ni una hora cuando la maceta volvió a su extraña afición.
La prensa local se hizo eco del extraño caso, bautizándolo como el de “La Maceta Suicida”, televisiones y radios querían ser cronistas de tal noticia, tanta repercusión alcanzo, que científicos del Institute Scientific of Torrelodones se interesaron  por su investigación, a lo que los dueños del piso, gustosos, donaron la maceta para su estudio.
Después de años de ensayos científicos, reuniones con expertos en la materia, charlas y coloquios con gente de renombre en el campo de la ciencia y análisis exhaustivos,  por fin hallaron respuesta al misterio, tras un insignificante accidente en el laboratorio durante un servicio de limpieza por parte de un operario, al precipitarse la maceta desde la mesa donde estaba hasta el suelo. La sorpresa y asombro fue al descubrir que lo que en realidad parecía una simple maceta, al final resultaron ser millones y millones de hombrecillos verdes alienígenas que querían conquistar la tierra.